Las funciones del Psicomotricista en el residencial

¿Qué significa Psicomotricidad?
Según la Clínica Universidad de Navarra, el término Psicomotricidad significa:
“interrelación entre la actividad psíquica y la función motriz, que se pone de manifiesto en las estrechas relaciones que unen las anomalías psíquicas y las anomalías motrices.”
Por supuesto que la definición es correcta y acotada a un diccionario médico, pero hoy intentaremos profundizar en este concepto y en temáticas relacionadas con la Psicomotricidad.
La psicomotricidad es una disciplina que se enfoca en la relación entre el cuerpo y la mente, especialmente en el desarrollo y el funcionamiento de las habilidades motrices y cognitivas.
Esta área de estudio se centra en comprender cómo los aspectos físicos y psicológicos se interconectan para influir en el comportamiento y el bienestar de una persona.
En términos más simples, la psicomotricidad se ocupa de la coordinación entre el cuerpo y la mente, examinando cómo los aspectos emocionales, cognitivos y motores interactúan y se desarrollan a lo largo de la vida.
Los profesionales de la psicomotricidad trabajan con personas de todas las edades, desde niños hasta adultos mayores, para mejorar su funcionamiento físico y cognitivo, así como para abordar dificultades en estas áreas.
Esto puede incluir actividades terapéuticas, ejercicios físicos, juegos y otras estrategias diseñadas para promover el bienestar emocional, la salud y la funcionalidad en el día a día.
¿Cómo aplicar la psicomotricidad en el adulto mayor?
A medida que vamos envejeciendo, vamos perdiendo masa muscular y por ende flexibilidad y movilidad, por eso es fundamental contar a lo largo de la edad adulta con la ayuda de profesionales de la psicomotricidad.
Los beneficios de trabajar la psicomotricidad en el adulto mayor, son innumerables, pero los principales podemos tenerlos en cuenta ya que son comunes a la mayoría:
Mantenimiento de la movilidad: A medida que envejecemos, es común que se produzcan limitaciones en la movilidad. La psicomotricidad ayuda a mantener y mejorar la flexibilidad del cuerpo, el equilibrio y la coordinación, esto permite trabajar mejor en la prevención de caídas y lesiones que dificultan y limitan cuando suceden.
Estimulación cognitiva: La psicomotricidad no sólo se centra en aspectos físicos, sino que también trabaja en el estimular lo cognitivo y la continuidad en su desarrollo. Uno de los métodos más comunes que emplea el psicomotricista es a través de ejercicios que requieren concentración, memoria y resolución de problemas, es promover el mantenimiento de las funciones cognitivas.
Mejorar el bienestar emocional: la práctica de actividades psicomotrices ayuda a liberar endorfinas y reducir estrés y ansiedad,como consecuencia. Esto contribuye al bienestar emocional del adulto mayor, sobre todo de aquellos que necesitan de ayuda terapéutica psicológica, esta metodología de trabajo suele ser complementaria en el tratamiento desu salud mental.
Rehabilitación: La psicomotricidad puede ser utilizada como parte de programas de rehabilitación para personas mayores que han sufrido lesiones, cirugías o que tienen condiciones médicas crónicas. Ayuda en la recuperación de la movilidad y la funcionalidad de los músculos o articulaciones que se encuentren adoloridas o hayan sufrido lesiones en el pasado.
Estimulación sensorial: Los ejercicios psicomotores también pueden involucrar la estimulación de los sentidos, lo que puede mejorar la percepción sensorial y la conciencia del entorno.
Promoción de la autonomía: Al mantener la funcionalidad física y cognitiva, la psicomotricidad ayuda a las personas mayores a mantener su independencia y autonomía en las actividades diarias a partir de la estimulación controlada y continuada dentro del residencial.
¿ Cómo se aplica la psicomotricidad en el residencial y que funciones cumple el Psicomotricista?
El proceso de psicomotricista comienza con la evaluación de la persona, que implica observar y analizar su funcionamiento motor, emocional y cognitivo. Los psicomotricistas utilizan diferentes pruebas y herramientas de evaluación para comprender las habilidades y las dificultades del residente.
Luego, comienza la intervención terapéutica, con base en la evaluación, los psicomotricistas diseñan programas de intervención específicos para abordar las necesidades de la persona. Estos programas pueden incluir variedad de actividades, como ejercicios físicos, juegos, técnicas de relajación, expresión artística y actividades lúdicas que ayuden a mejorar la coordinación, el equilibrio, la fuerza, la cognición y las habilidades emocionales.
Este trabajo, suele realizarse en grupo, pero también se aplica de manera individual, dependiendo de las necesidades de la persona. En entornos grupales, se fomenta la interacción social y la comunicación, lo podemos considerar beneficioso para las personas con dificultades en este ámbito.
El profesional debe trabajar la estimulación multisensorial, con base en la percepción sensorial y la conciencia corporal. Esto puede incluir la estimulación táctil, auditiva o visual según corresponda para mejorar la percepción y la relación de la persona con su propio cuerpo y su entorno.
Adaptación a necesidades individuales, cada persona es única, y los programas de psicomotricidad se adaptan a las necesidades específicas de cada persona. Esto significa que los profesionales deben ser flexibles y creativos en su enfoque terapéutico.
Compartimos con ustedes un video testimonial de la Psicomotricista Lucía Sosa, una de las tantas profesionales que forman parte de los residenciales que son socios de ADERAMA, en este caso el testimonio es proveniente del residencial La Casa de Lea.