Factores de riesgo nutricional en el adulto mayor

Los factores de riesgo nutricional en adultos mayores mas importantes

Los adultos mayores, se convierten en función de diversos factores que suelen darse juntos en una determinada edad, en un grupo de población vulnerable. 

La pérdida de masa y los cambios corporales que se dan como parte del proceso de envejecimiento los hacen estar expuestos con mayor volumen de riesgo que otros grupos poblaciones, sintiendo a veces dificultades adicionales a las que se pueden tener en otras etapas de la vida, por eso es importante, tener especial atención en los factores de riesgo nutricionales.

¿Cuáles son los factores de riesgo nutricionales?

Se consideran factores de riesgo en la nutrición de personas adultas mayores a las situaciones propias de la persona, que puedan generar como consecuencia adversa a la nutrición de la misma, por ejemplo, alimentarse con comida rápida o chatarra, consumir alcohol, no contar con ingresos suficientes para adquirir los alimentos recomendados o los tratamientos médicos, etc. Este tipo de factores, son acciones que inciden directamente en la nutrición de la persona y como tal  son considerados externos,en tanto llevados a cabo por una misma persona, se asocia a una probabilidad elevada de consecuencias negativas y/o resultados adversos en el estado nutricional del adulto mayor.

¿Cómo se pueden identificar los factores de riesgo?

Según una publicación oficial del Ministerio de Salud Pública de Uruguay, publicada en Agosto de 2023 dependiente de la Dirección General de la Salud y del Área Programática

del Adulto Mayor, titulada “Nutrición en las personas adultas mayores: recomendaciones para el equipo de salud del primer nivel de atención” ,  los factores de riesgo nutricional se pueden clasificar en:

  • Factores Sociales
  • Factores Biomédicos
  • Factores Mentales
  • Factores funcionales

Haremos un resumen de la publicación, teniendo en cuenta cada uno de los factores:

Factores sociales:
 

  •  Bajos ingresos. Ingresos que no se adecuan a las necesidades sociosanitarias/pobreza
  •  Escaso o mal soporte/entorno socio/familiar (número, idoneidad, capacidad apoyo instrumental y emocional, vocación por cuidar) 
  •  Aislamiento social (no vive solo por opción y carece de vínculo sociales inmediatos y continuos, al menos 2 veces semana).
  •   Adulto que vive en comunidad con cuidador principal no idóneo y/o ausencia de cuidadores potenciales idóneos o motivados con cuidar.

Factores biomédicos:  

  • Cambios en órganos y sistemas asociados al proceso de envejecimiento y nutrición, 
  •  Edad avanzada (>80 años). Este factor debe considerarse en el contexto clínico particular o de cada persona, al igual que los cambios asociados al  proceso de envejecimiento.
  • Patologías crónicas digestivas, cardiovasculares, pulmonares, renales, neurológicas, psiquiátricas, osteoarticulares
  • Cáncer  Patologías en salud bucal  Ingestas inadecuadas en cantidad y calidad, frecuencia (autoimpuestas, prescriptas, falta de información)  Déficits sensoriales: visión y/o audición
  •  Trastornos de la deglución, secuelas de ACV o en el contexto  de enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer o similares
  • Fármacos: polifarmacia inadecuada
  • Requerimiento continuado de complementos y/o suplementos nutricionales(soporte nutricional)  Consumo problemático de alcohol u otras sustancias.

Entre otros factores mencionados en el informe que son de carácter estrictamente médico y que se encuentran disponibles en la publicación mencionada.

 

Factores mentales: 

  • Depresión
  •  Viudez reciente (< 1 año) 
  •  Deterioro cognitivo
  •  Trastornos comportamentales nutricionales asociados a depresión o deterioro   cognitivo
  •  Trastornos adaptativos relacionados con hospitalización o ingreso a ELEPEM 
  • Patologías psiquiátricas persistentes y severas

Factores funcionales:  

  • Limitaciones en actividades instrumentales de la vida diaria: 
  • Son condiciones o  factores de carácter motriz y/o cognitivo que limitan la capacidad para adquirir, abastecerse de alimentos, planificar y ejecutar su procesamiento o cocción, etc. 
  •  Actividades básicas de la vida diaria: son limitaciones de causa motriz y/o  cognitivo o cuchara para alimentarse según corresponda), llevárselos a la boca, masticar y deglutirlos con seguridad.
  • Falta de destreza manual
  • Estas actividades se van perdiendo en orden jerárquico, primero las complejas(AIVD) a las más elementales (ABVD) y se van presentando distintas necesidades de ayuda o apoyo ante la dependencia que pueden ser totales o parciales.

La mencionada publicación que es la fuente principal de este artículo consta de 71 hojas de extensión y trata de todos los elementos disponibles que tienen las personas que se encuentran dentro de la primera línea de cuidados para realizar una correcta valoración del estado nutricional en el adulto mayor.

 

Los factores aquí resumidos, forman parte de una extensa lista publicada que menciona a otras situaciones que también pueden darse en los ELEPEM. Por lo que recomendamos accede al documento completo desde el siguiente enlace:  “Nutrición en las personas adultas mayores: recomendaciones para el equipo de salud del primer nivel de atención”

Por supuesto que más allá de que las recomendaciones vertidas en este artículo son referenciales y escritas por profesionales de la salud, ante cualquier síntoma detectado de mal nutrición o dificultades por parte de un adulto mayor para alimentarse o auto valerse, es necesario consultar lo antes posible a su médico de cabecera. Si no lo tuviera, sugerimos ir directamente a un especialista en Geriatría.

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