Deportes Aeróbicos después de los 65 años: Cuáles son los ideales para mantenerse activo y saludable

¿Cuáles son los deportes indicados en la tercera edad?
A medida que envejecemos, mantener un estilo de vida activo es una de las exigencias más difíciles de resolver, para nuestra salud y bienestar general.
En ese sentido, los deportes aeróbicos son una excelente manera de mantenernos en forma, mejorar nuestra salud cardiovascular y disfrutar de una vida plena , en especial después de los 65 años, edad en la que ya se considera “tercera”.
Sin embargo, es importante elegir los deportes adecuados que se ajusten a nuestras necesidades y limitaciones físicas, porque si, es una realidad, salvo que seamos deportistas de toda la vida, el cuerpo a esa edad ya muestra desde hace un tiempo las limitaciones físicas propias del devenir del tiempo.
Por eso, en un breve análisis, comentaremos los deportes aeróbicos recomendados, óptimos para cualquier fisonomía y aquellos que pueden presentar mayores desafíos para las personas mayores.

Deportes aeróbicos recomendados, aptos para todo público:
Caminar: “la caminata” es una actividad aeróbica de bajo impacto que se adapta fácilmente a cualquier nivel de condición física. Es un ejercicio simple pero efectivo que fortalece el sistema cardiovascular y genera bienestar emocional. Además, el contacto con la naturaleza u otras personas que caminan, en la edad adulta lo hace a el deporte más sociable que se conozca.
¿Acaso nunca salió a caminar y se encontró con alguien?
Nadar: La natación es un deporte aeróbico de bajo impacto que ejercita todos los grupos musculares y minimiza el estrés en las articulaciones. Es especialmente beneficioso para las personas con problemas articulares o musculares, ya que el agua proporciona soporte y reduce el impacto. Nadar regularmente mejora la resistencia, la fuerza y la flexibilidad.
Andar en bici: Al igual que la caminata, si la persona no tiene problemas de equilibrio, la bici es una aliada y compañera; por supuesto, no debe ser usada en períodos prolongados, dado que puede afectar a la columna por la postura que el cuerpo adopta encima de la bici, pero el pedaleo, es un ejercicio de bajo impacto que estimula la resistencia cardiovascular.
Usar una bici estática: Al igual que andar en bici, una bicicleta estática o ergométrica, brinda exactamente los mismos resultados pero con mejor postura de la columna y por ende con menos afectación a la espalda y las cervicales. Es recomendado el uso en invierno y en personas que puedan tener dificultades para salir de sus casas.
Tai Chi y Yoga: Aunque no son estrictamente aeróbicos tanto el Tai Chi como el Yoga son actividades físicas suaves y fluidas que combinan movimientos controlados con técnicas de respiración profunda. Mejoran el equilibrio, la flexibilidad y la relajación.
Según la OMS ( Organización Mundial de la Salud) Los adultos de 65 o más años:
“como parte de su actividad física semanal, los adultos mayores deberían realizar actividades físicas variadas y con diversos componentes, que hagan hincapié en el equilibrio funcional y en un entrenamiento de la fuerza muscular moderado o de mayor intensidad, tres o más días a la semana, para mejorar la capacidad funcional y prevenir las caídas.”
Dentro de los entrenamientos de fuerza muscular ( que no se encuentran incorporados en los ejercicios aeróbicos) lo ideal es consultar con un profesional en educación física, para saber con certeza cuáles son los tipos de ejercicios y pesos que pueden manejar, ya que entre otras cosas, varían según el estado físico de la persona.
En el caso de los deportes aeróbicos que no se recomiendan después de los 65, debido al impacto que pueden tener en la salud en general son:
Deportes de contacto, como el fútbol o el básquetbol; además de generar una gran exigencia al cuerpo, si no se tienen los huesos en condiciones, podrían generarse lesiones graves y hasta quebraduras.
Correr con intensidad: Si bien es conocido que favorece a la salud cardiovascular, mantener niveles de intensidad altos al correr, no es tan sano para el corazón como en otras etapas de la vida; si se está acostumbrado a correr, lo que se recomienda es bajar la intensidad.
Fuentes: OMS, redacción Aderama.