Cuidados en el residencial para pacientes con Hipertensión

Puntos a tener en cuenta en el residencial para el paciente Hipertenso

La hipertensión arterial es una de las condiciones de salud que se presenta en los adultos mayores con mayor frecuencia. La misma es producto de varios factores, entre ellos, los hábitos alimenticios y el estilo de vida que llevó en la vida adulta, además de los indicadores genéticos o familiares que pueden influir también Si un adulto mayor tiene hipertensión, es importante tomar medidas para controlarla y reducir el riesgo de complicaciones que puedan agravar su condición.
Los Principales cuidados que se deben tener en cuenta en el adulto mayor hipertenso son:
Control estricto de la medicación indicada:
Es probable que el adulto mayor necesite tomar medicamentos para controlar su presión arterial. Si efectivamente se encuentra tratado con medicación, el tratamiento farmacológico es fundamental para el control de la hipertensión. Los medicamentos recetados por el médico ayudan con la regulación de la presión arterial y reducen los riesgos de complicaciones asociadas, tales como enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y enfermedad renal crónica.
Cumplimiento: Es de suma importancia que el cuidador asignado al adulto mayor siga las indicaciones del médico y en caso de necesitar asistencia, le provea los medicamentos de acuerdo con el horario y la dosis prescrita. En caso de que el adulto mayor sea autosuficiente, controlar la toma del medicamento en la hora y dosis indicada. No se deben suspender los medicamentos sin consultar al médico, ya que esto puede elevar la presión arterial y aumentar el riesgo de complicaciones.

Control de la dieta:
La alimentación, es el principal cuidado en el manejo de la hipertensión arterial en los adultos mayores. Al seguir una dieta saludable, es posible reducir la presión arterial y disminuir el riesgo de complicaciones. Para lograr este control como objetivo, debemos tener en cuenta los siguientes factores de prevención:
Reducción de sodio: Limitar la ingesta de sodio es fundamental para el control de la presión arterial. Se recomienda consumir menos de 2,300 miligramos de sodio al día (equivalente a una cucharadita de sal).
Esto implica eliminar la ingesta de alimentos procesados, enlatados, embutidos y comidas rápidas, ya que suelen ser ricos en sodio. Los alimentos etiquetados con “exceso de sodio” por supuesto que deben ser erradicados de la dieta.
Alimentos ricos en potasio: El potasio contrarresta los efectos del sodio en el organismo y puede ayudar a reducir la presión arterial. Los adultos mayores hipertensos deben incluir en su dieta alimentos ricos en potasio, como bananas, naranjas, espinacas, palta y tomates.
Consumo diario de frutas y verduras: Las frutas y verduras son fundamentales en una dieta saludable. Estos alimentos son bajos en sodio y grasas saturadas, y están llenos de nutrientes como fibra, vitaminas y minerales que benefician la salud cardiovascular. Se recomienda consumir al menos cinco porciones de frutas y verduras al día.
Gestión de la Actividad física:
La actividad física regular en la salud general de los adultos y los adultos mayores favorece a tener la presión arterial controlada. Sin embargo, antes de que el adulto mayor comience a tener actividad física periódica, se debe tener en consideración:
Consulta médica: Antes de iniciar cualquier programa de actividad física, es importante que el adulto mayor consulte con su médico. El médico podrá evaluar la salud general y recomendar el tipo y nivel de actividad física adecuados según las condiciones individuales.
Actividades aeróbicas: Las actividades aeróbicas, como caminar, nadar, andar en bicicleta o bailar, son especialmente beneficiosas para la salud cardiovascular. Se recomienda realizar al menos 120 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada por semana, distribuidos en sesiones de al menos 10 minutos en los adultos que por su condición física adecuada puedan hacerlo.
Ejercicios de fortalecimiento: Además de las actividades aeróbicas, los ejercicios de fortalecimiento muscular también son importantes. Estos ejercicios ayudan a fortalecer los músculos y a mantener la densidad ósea.
Se recomienda incluir ejercicios de fortalecimiento al menos dos veces por semana, centrándose en los principales grupos musculares.
Escucha activa al cuerpo: Durante la actividad física, es fundamental prestar atención a las señales del cuerpo. Si se experimenta dolor, mareos o dificultad para respirar, se debe reducir la intensidad o detener la actividad. Siempre es importante escuchar al cuerpo y respetar los límites individuales. Para esto, el profesor de educación física que visite regularmente el residencial, debe prestar suma atención a las reacciones de cada uno de los residentes que se estén ejercitando.
Control de estrés y monitoreo de la presión arterial.
Está comprobado que en la vida adulta, el estrés es uno de los factores del aumento de la presión arterial; mantener un ritmo de vida que no provoque situaciones de estrés, se debe tomar en cuenta como factor de prevención. Controles diarios de presión arterial. Si bien cada persona debe seguir los pasos indicados por su médico; controlar la presión a diario es uno de los puntos a tener en cuenta como factor de prevención.