El aceite de Oliva : Un aliado del corazón

Además de su sabor, el aceite de oliva es un aliado en la alimentación

Por sus propiedades naturales, el aceite de oliva como alimento, ofrece una cierta cantidad de características que se transforman en aliado del corazón, al momento de cocinar en casa.
«Este zumo de aceituna natural, considerado el oro líquido de nuestra dieta, nos aporta un alto valor nutritivo necesario para seguir una alimentación equilibrada y saludable, esencial para el correcto funcionamiento del motor principal del organismo, nuestro corazón«, destaca el Dr. Leandro Plaza, presidente de la Fundación Española de Cardiología.
Lo cierto es que el aceite de oliva es una fuente para la salud que protege al corazón, ya que su ingesta diaria consigue aumentar los niveles de antioxidantes y reduce los peligrosos niveles de LDL, o “colesterol malo”.Por supuesto, sin excesos, dado que como todo aceite, afecta también al resto del organismo; de varias fuentes, se considera un nivel de 3 a 5 cucharadas diarias de consumo de aceite.
De los tipos de aceites de oliva que existen, el aceite de oliva virgen extra es la categoría más alta y de mayor calidad. Se obtiene directamente de las aceitunas únicamente mediante procedimientos mecánicos, sin ningún tipo de tratamiento químico o refinamiento.
Este proceso, le otorga propiedades únicas dentro de todas las familias:
Acidez: El aceite de oliva virgen extra tiene una acidez libre expresada en ácido oleico de no más de 0,8 gramos por 100 gramos. La baja acidez es un indicador de alta calidad y buena conservación.
La acidez nos indica el nivel de calidad de los aceites de oliva vírgenes extra; con ella se mide la cantidad de ácidos grasos libres que hay en el aceite. Cuanto menor sea la acidez de un aceite virgen extra, mejor para la salud, ya que una acidez baja, muestra que el aceite ha sido elaborado con aceitunas sanas.
Beneficios para la salud: Este aceite conserva mejor los antioxidantes y compuestos beneficiosos para la salud, como los polifenoles y vitamina E. Estos componentes tienen propiedades antioxidantes, anti inflamatorias y cardiovasculares.
¿Cuáles son las propiedades benéficas para la salud del aceite de oliva entonces?
Provee grasas saludables: el aceite de oliva es rico en grasas monoinsaturadas, especialmente en ácido oleico. Estas grasas actúan directamente en beneficio de la salud cardiovascular, ya que pueden ayudar a reducir los niveles de colesterol LDL (el «colesterol malo») en la sangre y aumentar los niveles de colesterol HDL (el «colesterol bueno»).
Antioxidantes: El aceite de oliva contiene antioxidantes, como los polifenoles, que pueden ayudar a proteger el corazón y los vasos sanguíneos contra el daño causado por los radicales libres. Los antioxidantes pueden reducir la inflamación y mejorar la función endotelial, lo que contribuye a un sistema cardiovascular más saludable.
Reducción del riesgo de enfermedades cardíacas: Varios estudios científicos han encontrado una asociación entre el consumo regular de aceite de oliva y un menor riesgo de enfermedades cardíacas. Se ha demostrado que una dieta rica en aceite de oliva se asocia con una disminución de la presión arterial, la reducción de la inflamación, la mejora de los perfiles de lípidos en la sangre y una menor incidencia de enfermedades del corazón.*
Efectos antiinflamatorios: La inflamación crónica en el cuerpo puede desempeñar un papel en el desarrollo de enfermedades cardíacas. El aceite de oliva tiene propiedades antiinflamatorias y puede ayudar a reducir la inflamación en el sistema cardiovascular, lo que contribuye a la salud del corazón.
*Estudio publicado por la Universidad de Navarra, liderado por Marta Guasch-Ferré y Frank Hu. También participó la Universidad Rovira i Virgili. Se comparó el consumo de aceite de oliva en distintas categorías y se observó que, a igualdad de las otras características, quienes más aceite de oliva consumían presentaban reducciones relativas del 19% en mortalidad cardiovascular, del 17% en mortalidad por cáncer, del 29% por enfermedad neurodegenerativa y del 18% por mortalidad respiratoria. Martínez-González añade que “además, se observó que la sustitución de 10 gramos al día de otras grasas, como la margarina, la mantequilla, la mayonesa o las grasas lácteas, por aceite de oliva, se asociaba a un riesgo entre un 8 y un 34% menor de mortalidad total y por causas específicas”.
Fuentes: Universidad de Navarra, doestepa.com , Aceites Vallejo, Fundación Española del Corazón