Estrategias para Prevenir y Manejar Caídas en Personas Mayores en Residenciales

Cumplir con toda la normativa vigente es una de las principales estrategias
Las caídas son un problema común y grave entre las personas mayores, y son una de las principales causas de lesiones y hospitalizaciones en este grupo de edad.
En los residenciales de adultos mayores, donde los residentes pueden estar expuestos a una variedad de riesgos, la prevención y el manejo de las caídas son objeto de cuidado y de suma importancia. Proponemos como base preventiva, contar con estrategias efectivas para prevenir y manejar las caídas de las personas mayores que residen en un ELEPEM.
Comprendiendo la Gravedad del Problema
Las caídas en adultos mayores pueden tener consecuencias graves, como fracturas, lesiones en la cabeza y disminución de la calidad de vida.
Además, una caída con secuelas, puede llevar a un aumento del temor de la persona a caer nuevamente, lo que a su vez puede limita la movilidad y la independencia del residente.
En este caso puntual, si se diera la manifestación del temor, la contención es el primer valor a tener en cuenta para ofrecer al residente, accediendo al lugar que teme caer, acompañado y reflejando el cuidado que se debe tener al transitar por ese lugar.
Evaluación de Riesgos y Planificación de Prevención
La prevención de caídas comienza con una evaluación cuidadosa de los riesgos individuales de cada residente. Los directores técnicos médicos en los residenciales de ancianos desempeñan un papel esencial en este proceso.
Realizan evaluaciones clínicas y funcionales para identificar los factores de riesgo específicos, como problemas de equilibrio, debilidad muscular, problemas de visión o efectos secundarios de medicamentos.
Una vez identificados los riesgos, se desarrollan planes de prevención personalizados. Estos planes pueden incluir recomendaciones para ejercicios de fortalecimiento, adaptaciones en la vivienda, ajustes de medicación y otras estrategias específicas para cada residente.
Regulación a nivel nacional de las plantas físicas de los residenciales
La ley que regula el funcionamiento de los residenciales en su capitulo número cinco, artículo 18, especifica de manera clara y objetiva los requerimientos preventivos que se deben tener en la planta física:
“CAPÍTULO V – PLANTA FÍSICA Artículo 18 Planta Física.
Los establecimientos deberán cumplir con las siguientes especificaciones: a) Generalidades a1- Las plantas físicas estarán construidas con materiales firmes y resistentes. a2- Las plantas físicas deberán mantener el nivel de higiene adecuado. Es obligatorio ejercer el control efectivo de plagas. b) Accesibilidad b1- Los accesos al establecimiento y las circulaciones interiores y de acceso a patios, jardines y espacios verdes deberán poseer escaleras y rampas de material firme, pendientes apropiadas y pasamanos. b2- En los establecimientos donde exista más de un piso, para alojar personas con discapacidad física o mental que les impida utilizar escaleras deberá contarse con un ascensor con capacidad para ingresar a una persona en silla de ruedas. b3- Los corredores deberán contar con pasamanos a cada lado, así como con iluminación nocturna. b4- Los pisos deberán ser de material fácilmente lavable y antideslizante, no admitiéndose desniveles en un mismo ambiente. b5- Todos los sectores de los locales, especialmente dormitorios y baños, deberán ser de ancho suficiente para el paso de una persona en silla de ruedas y de fácil apertura desde el exterior en caso de emergencia. c) Iluminación, ventilación, calefacción y refrigeración c1- Todos los ambientes deberán contar con calefacción y refrigeración artificial, así como ventilación natural especialmente en dormitorios, comedores y cocina, manteniendo una temperatura apropiada para los residentes o usuarios de acuerdo a la época del año. Los medios de calefacción deberán ser seguros; queda prohibido el uso de calefactores de combustión en los dormitorios. c2- Todos los establecimientos deberán contar con agua caliente las 24 25 (veinticuatro) horas, luz natural durante el día e iluminación eléctrica las 24 (veinticuatro) horas. Asimismo, se instalarán luminarias de emergencia al menos en escaleras, baños y dormitorios. d) Dormitorios d1- No podrán utilizarse como dormitorios altillos, sótanos, garajes, galpones, corredores, livings, patios o barbacoas. d2- El piso de los dormitorios no tendrá desniveles, será de material lavable y antideslizante; el alto de las habitaciones no será inferior a 2,40 (dos con cuarenta) metros. d3- Los dormitorios contarán con 5 (cinco) metros cuadrados por residente, excluidos armarios. Cada residente dispondrá de una mesa de luz, que podrá ser compartida por dos residentes, y un armario o un espacio individual en un placar o ropero. d4- Cada residente contará con una cama. Queda prohibido para tales fines el uso de cuchetas, catres o camas marineras. La altura de la cama deberá satisfacer las necesidades del residente o usuario. d5- Cada habitación contará con timbre en lugar accesible u otro dispositivo equivalente para llamadas de auxilio. d6- Cada dormitorio dispondrá de un número suficiente de sillas de acuerdo a la cantidad de residentes. d7- Cada residente contará con ropa de cama, sábanas, almohadas, colchón, fundas y frazadas, hechos de material fácilmente lavable y en buen estado. La ropa de cama se adecuará a las necesidades del residente y la época del año. e) Baños e1- Los establecimientos deberán poseer un baño cada 10 (diez) residentes autoválidos y un baño cada 5 (cinco) residentes incontinentes. Se evaluará la pertinencia del uso de baños portátiles según las circunstancias particulares de cada establecimiento. No se habilitarán para uso de los alojados baños exteriores y no se contarán para tales fines los baños para uso del personal de la institución. e2- Los baños contarán con ventilación y luz apropiadas. Los pisos deberán ser de material no deslizante. Las dimensiones, condiciones de aparatos, corrección de barreras arquitectónicas (ubicación de agarraderas, etc.) 26 deberán adecuarse para facilitar su uso a personas con discapacidad. El establecimiento proveerá de los auxiliares necesarios para sobre elevar la altura del apoyo del water para aquellos residentes que lo requieran por sus limitaciones. Al igual que los dormitorios, cada baño contará con un timbre accesible u otro dispositivo equivalente para llamadas de auxilio. f) Áreas de esparcimiento f1- Los establecimientos deberán contar con áreas externas (ya sean patios, jardines, espacios verdes) accesibles a todos los residentes o usuarios. f2- Los establecimientos contarán con una sala, estar o espacio multiuso, cuya área mínima será de 1,50 (uno con cincuenta) metros cuadrados por persona y estará destinada a reuniones, actividades de recreación, actividades físicas, culturales, etc. g) Áreas de servicio g1 – Cocina. g1.1. Todos los establecimientos deberán contar con un área de cocina y preparación de alimentos. g1.2. La cocina estará revestida de material lavable. No se utilizará para este fin el área de comedor. g1.3. La cocina contará con aprovisionamiento de agua caliente todas las horas del día, medios de cocción adecuados y al menos un refrigerador cuya capacidad será acorde al número de residentes o usuarios. g1.4. El equipamiento de la cocina deberá estar en buenas condiciones, limpio y en cantidad suficiente para el número de residentes o usuarios. La cocina contará con un espacio para el almacenamiento de víveres secos, el que podrá ubicarse en un área anexa o próxima. g2 – Comedor. Todos los establecimientos tendrán al menos un comedor, ubicado en el mismo nivel edilicio que la cocina y cuando ello no fuera posible deberán existir medios para calentar los alimentos en el comedor. Las sillas y mesas deberán ser de material de fácil lavado y el número de sillas deberá ser igual al del número de residentes o usuarios. g3 – Almacenamiento de medicación. Los establecimientos contarán con un área para el almacenamiento de medicación, la que dispondrá de un mueble para almacenamiento de fármacos con medidas de seguridad y acceso limitado para psicofármacos y opiáceos. Cada residente contará con un recipiente que contendrá los fármacos indicados en la respectiva historia clínica, debidamente rotulados con nombre y apellido.”
Entrenamiento y Educación
El personal de los residenciales desempeña un papel vital en la prevención de caídas, principalmente los cuidadores. Desde ADERAMA, nos encargamos de que reciban capacitación adecuada para reconocer los riesgos, ayudar a los residentes a mantener su movilidad de manera segura y responder de manera efectiva en caso de una caída. La educación continua del personal sobre prácticas seguras y medidas preventivas es fundamental.
Diseño Ambiental Seguro
Además de los requerimientos establecidos por la ley, el entorno físico de los residenciales también es importante en la prevención de caídas. El diseño de las instalaciones debe tener en cuenta la seguridad, con pasillos bien iluminados, pasamanos en áreas de alto riesgo y suelos antideslizantes. Además, es esencial que los residentes tengan fácil acceso a ayuda en caso de necesitarla, como timbres de llamada en sus habitaciones y baños.
Supervisión y Comunicación Constante
La supervisión regular de los residentes es crucial para prevenir caídas. El personal del residencial debe estar atento a las necesidades de los residentes, especialmente aquellos con un mayor riesgo de caídas establecidos por las indicaciones médicas.
a comunicación constante entre el personal, los médicos y las familias es esencial para garantizar que todos estén al tanto de la situación de cada residente y puedan tomar medidas preventivas adecuadas.
Manejo Posterior a una Caída
A pesar de todos los esfuerzos de prevención, las caídas pueden ocurrir. Cuando esto sucede, es importante que se manejen de manera adecuada y eficaz. El personal médico y de enfermería debe evaluar inmediatamente a la persona que ha caído para detectar posibles lesiones y proporcionar la atención necesaria. Además, se deben investigar las causas de la caída para prevenir futuros episodios similares.
En conclusión, la prevención y el manejo de caídas en personas mayores en residenciales de adultos mayores son esenciales para garantizar la seguridad y el bienestar de los residentes.
Con una evaluación adecuada de riesgos, educación del personal, diseño ambiental seguro y una comunicación efectiva, es posible reducir significativamente el riesgo de caídas y sus consecuencias negativas.
La atención médica personalizada, con la dirección de un director técnico médico, desempeña un papel fundamental en este proceso, brindando una atención integral que se enfoca en la salud y la seguridad de los residentes.