Fin de la emergencia Hídrica – Comunicado oficial de OSE

Llegamos al fin de la emergencia hídrica - Un hecho histórico

El 23 de agosto pasado, desde presidencia de la república, se comunicó de manera oficial el “fin de la emergencia hídrica en zona metropolitana”

 

Desde el mes de abril de 2023, debido a la escasez de agua potable en las reservas destinadas a   proveer nuestra zona con la misma ( Montevideo y zonas metropolitanas de San José y Canelones, incluyendo Costa de Oro) el agua dispensada por las canillas, tenía niveles de Cloro y Sodio muy superiores a las normas habilitadas y reglamentarias de Uruguay ( Normas internacionales, validadas en Uruguay por la UNIT).

 

En base a este problema, y teniendo en cuenta que las previsiones de precipitaciones eran menores a las esperadas, en Junio del 2023, desde presidencia de la república, se decreta la emergencia hídrica, para Montevideo y Zona Metropolitana.

 

Este hecho, generó en el ámbito de los residenciales, un costo adicional imprevisto, que afectó de manera directa a sus utilidades. De hecho, los primeros días, el acceso al agua potable se hacía con mucha dificultad y en algunos casos las restricciones impuestas del consumo familiar en los puntos de venta ( supermercados principalmente) lo hacía aún más difícil ya que durante un determinado período de tiempo se permitía un máximo de seis bidones de seis litros. por persona por compra.

 

En medio de esta situación, desde ADERAMA se intentó negociar con OSE, una rebaja en las tarifas, debido a que el costo por consumo de agua potable se había triplicado o cuadruplicado según el residencial y la capacidad de alojamiento de cada uno. 

Si bien, no se llegó a ningún acuerdo, pudimos como Gremial empresarial, acercarnos a uno de los integrantes del directorio de OSE ( Prof. Edgardo Ortuño)  y fuimos escuchados, presentando a él y al directorio de OSE en conjunto, un propuesta de cambio en la facturación: pasar de comercial a residencial para mitigar de alguna forma, este nuevo costo asociado tanto al consumo de agua de los residentes, como de la cocina, donde tampoco se podía utilizar el agua, mismo por las recomendaciones realizadas por el Ministerio de Salud Pública de no beber ni usar el agua para cocinar en pacientes hipertensos, por ejemplo, entre otras recomendaciones y/o restricciones.

 

Dos meses después, luego de decretar públicamente que la misma había llegado a su fin, el portal de presidencia publica un resumen de los acontecimientos vividos en torno a la sequía y la emergencia sanitaria:

 

“Hasta el 17 de agosto, los valores de sodio y cloruro en agua se mantuvieron dentro de los márgenes establecidos internacionalmente y las reservas de agua estables.   A partir del 18 de agosto, y a raíz de las precipitaciones registradas desde el día 16 de este mes, los valores se ubicaron en los promedios alcanzados entre 2014 y 2022: por debajo de 33 mg/l de sodio y menos de 30 m/l de cloruro.  El día 22 de agosto, el embalse de Paso Severino ya rebasó el 50% de su capacidad (70 millones de m3), acumula 36.609.653 metros cúbicos. El cloruro no supera los 17 mg/l y el sodio no supera los 31 mg/l en ninguna línea de bombeo.  Dada la situación que atraviesa el país, el 23 de agosto el Gobierno deja sin efecto la declaración de emergencia hídrica en la zona metropolitana.  Mientras estuvo activa la rebaja impositiva, el agua embotellada alcanzó una rebaja del 25 % en su precio de venta al público, según datos relevados por el Ministerio de Economía y Finanzas. Al tiempo que, con las medidas dispuestas, el Gobierno aseguró la compra de más de 66 millones de litros de agua para población vulnerable.”

Con la mencionada medida, también quedan sin efecto las recomendaciones de consumo que había planteado el ministerio de salud pública, una vez que la emergencia se decretó y lo dejó en claro con un escueto comunicado:

COMUNICADO | En respuesta a las consultas recibidas el Ministerio de Salud Pública informa que, tras el cese de la emergencia hídrica, no hay restricción alguna para el consumo de agua de OSE.”

Lo cierto es que es notorio el cambio en el sabor del agua, siendo imperceptible “lo salado” que se sentía desde el mes de abril en adelante. Teniendo en cuenta las notificaciones oficiales, es posible nuevamente tener en cuenta el agua de la canilla como un elemento potable, bebible y de uso doméstico en general. 

Respecto a los niveles de cloro, si bien cumplen con la norma, en caso de “sentir” olor a cloro en el agua, recomendamos usar filtros comunes o de ósmosis inversa, que retienen el cloro en grán cantidad.

Fuentes: Ose.com.uy / Ministerio de Salud Pública

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