Propiedades Nutricionales de las almendras

Un super alimento que debe estar en todas las mesas

Los frutos secos, son parte de los alimentos que deben estar siempre disponibles en la alacena, porque no hay forma de evitar el consumo de los superalimentos a lo largo de la vida. De este grupo, tanto las nueces como las almendras, sabemos que son los protagonistas, pero hoy le toca a las almendras.

 

¿Por qué la almendra es considerada un super alimento?

La almendra se considera un «súper alimento» debido a su perfil nutricional excepcionalmente saludable y sus numerosos beneficios para la salud; algunas razones por las que la almendra se destaca como un alimento altamente valorado son:

Nutrientes densos: Las almendras son ricas en nutrientes esenciales como vitamina E, magnesio, calcio, potasio y hierro. También contienen proteínas y grasas saludables, lo que las convierte en un excelente alimento para la salud general.

Grasas saludables: La mayoría de las grasas en las almendras son grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, incluyendo ácidos grasos omega-3 y omega-6. Estas grasas son beneficiosas para la salud cardiovascular y pueden ayudar a reducir el colesterol LDL («colesterol malo»).

Fibra dietética: Las almendras son una fuente de fibra dietética, que es importante para la salud digestiva y puede ayudar a mantener niveles de azúcar en sangre estables y a controlar el apetito.

Antioxidantes: Las almendras contienen antioxidantes, incluyendo vitamina E y compuestos como flavonoides y polifenoles. Estos antioxidantes ayudan a combatir el estrés oxidativo en el cuerpo y pueden tener efectos protectores contra enfermedades crónicas.

Beneficios para el corazón: Los nutrientes presentes en las almendras, como las grasas saludables y la fibra, han sido asociados con la reducción del riesgo de enfermedades cardíacas al ayudar a mantener niveles de colesterol y presión arterial saludables.

Regulación del azúcar en sangre: La combinación de grasas saludables, fibra y proteínas en las almendras puede ayudar a prevenir picos de azúcar en sangre después de las comidas, lo que es beneficioso para las personas con diabetes o para aquellos que buscan controlar sus niveles de azúcar en sangre.

Sensación de saciedad: Debido a su contenido de fibra y grasas, las almendras pueden generar una sensación de saciedad y reducir el apetito, lo que podría ayudar en el manejo del peso.

Beneficios para la piel y el cabello: La vitamina E y otros antioxidantes presentes en las almendras pueden contribuir a la salud de la piel y el cabello al combatir el daño causado por los radicales libres.

Es importante destacar que, si bien las almendras tienen muchos beneficios para la salud, no deben considerarse como una solución  para una dieta saludable y equilibrada. Consumir una variedad de alimentos frescos y nutrientes de diferentes fuentes es esencial para mantener una buena salud.

Además, desde la almendra se han podido descubrir nuevos alimentos, como por ejemplo la ya célebre Leche de almendras, pero,

¿Cómo se obtiene la leche de almendras?
Hacer leche de almendras en casa es un proceso bastante sencillo. Estos son los pasos básicos para hacer  leche de almendras:

Ingredientes:

Almendras crudas (1 taza)

Agua (3-4 tazas para remojar y más para mezclar)

Endulzante opcional (como miel, jalea o azúcar, al gusto)

Esencia de vainilla o canela (opcional, para saborizar)

Instrucciones:

Remojo de las almendras: Coloca las almendras crudas en un recipiente y cúbrelas con agua. Deja que las almendras se remojen durante al menos 6 horas o durante la noche. El remojo ayuda a ablandar las almendras y facilita su mezcla.

Enjuague y escurrimiento: Después de remojar, escurre y enjuaga las almendras con agua fresca.

Mezcla las almendras: Coloca las almendras remojadas en una licuadora o procesador de alimentos. Agrega de 3 a 4 tazas de agua fresca. La cantidad de agua afectará la concentración de la leche, por lo que puedes ajustarla según tus preferencias.

Mezcla y pulveriza: Mezcla las almendras y el agua a alta velocidad durante unos minutos hasta obtener una mezcla suave y homogénea. La mezcla se verá como una especie de leche con almendras trituradas.

Filtrado: Coloca una bolsa de leche vegetal,  o un colador de malla fina sobre un recipiente grande para atrapar el líquido. Vierte la mezcla de almendras en el colador o sobre la bolsa.

Exprime o cuela: Exprime o aprieta la bolsa de leche vegetal con las manos para separar la leche de almendras de la pulpa de almendras. Si estás usando un colador, usa una cuchara para presionar suavemente la mezcla y extraer la leche.

Sabor y endulza: Agrega endulzante, como miel o jalea, al gusto. También puedes añadir esencia de vainilla, canela u otros sabores si lo deseas.

Almacenamiento: Transfiere la leche de almendras a un recipiente hermético y refrigérala. La leche de almendras casera no contiene conservantes, por lo que es mejor consumirla en unos pocos días.

Usa la pulpa de almendras: La pulpa de almendras que queda en la bolsa o el colador después de hacer la leche se puede utilizar en recetas como batidos, galletas, barras de granola o incluso como parte de exfoliantes naturales para la piel.

Propiedades nutricionales de una porción de cien gramos de almendras:

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